"Puede uno amar sin ser feliz; puede uno ser feliz sin amar; pero amar y ser feliz es algo prodigioso." Honoré de Balzac


viernes, 23 de diciembre de 2011

UNA NAVIDAD EN MANHATTAN SEGÚN AVA


Ava ha tenido la amabilidad de decirme qué le ha parecido UNA NAVIDAD EN MANHATTAN... ¡¡¡MUCHAS GRACIAS AVA!!!



Ya lo he terminado, en dos días. Y si no llego a tener que trabajar, me lo habría leído de un tirón.

Susana vive ahora en Manhattan, con su novio Maksim. Unos días antes de navidad, están ellos dos solos tan a gusto, pero al universo de Susana no le parece bien que pase las navidades sola. Así que comienza a llegar gente que la quiere... Y el libro se convierte en un cachondeo a medio caballo entre El camarote de los hermanos Marx y Vive como quieras.

No diré que es un libro de carcajadas continuas (aunque cuando comienzan a diseccionar la letra de Una pandereta suena mi hijo se levantó de la cama para ver qué me pasaba, porque se me debía oír desde el otro extremo de la casa), pero sí que es un libro divertido, dulce, alocado, tierno... Un libro donde he reecontrado a todos los personajes del primer libro que tanto me fascinaron, situados en un Nueva York descrito con brillantez, con algún momento melancólico y muchos momentos desternillantes.

Yo soy de las que todas las Navidades se ve Qué bello es vivir, y éste libro es eso, un qué bello es vivir del siglo XXI pasado por la pluma ágil, chispeante y divertida de Kagu. Un libro que me ha resultado cercano a pesar de que transcurra en Nueva York, tal vez porque la Navidad que celebran es la que habrían celebrado en Madrid, a pesar de los intercambios multiculturales que tanto horrorizan a la madre de Susana. Supongo que porque la infancia que en un momento dado describe Susana es mi infancia. Me siento identificada con Susana, y a pesar de la extravagancia que acaba por rodearla, en el fondo podía ser cualquiera de mis amigas.

Es mi libro de navidad, Kagu. Es seguro que no lo reeleré hasta las próximas navidades, de la misma manera que no veo qué bello es vivir hasta que no ha llegado el día 25 de diciembre, pero releer este libro entrará en mi lista de actividades navideñas, con la visita al Belén de la Florida, la colocación del árbol, la copa de champán con mis amigas en nochevieja y la relectura de la carta de mis hijos a los reyes para comprobar que, invariablemente, me cambian los regalos que desean todas las semanas.

Gracias por este regalo de navidad, Kagu. Lo he disfrutado muchísimo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario